El tomar conciencia de la realidad presente en cuanto al medio ambiente, es uno de los temas más relevantes para muchas personas y grupos a nivel global, por la forma alarmante del deterioro del mismo la cual. En vista de esto, las empresas deben incorporar a sus operaciones, sistemas que ayuden a no seguir contaminando el ambiente o que puedan disminuir su impacto en el ecosistema; por tanto, estas empresas están asimilando la logística inversa, porque la consideran una oportunidad para aprovechar las ventajas que tiene, sobre todo en la recuperación de materiales (descartados, rechazados, vendidos, entre otros); dando con ello, un acierto en la inversión más que verlo como un gasto.
Para comprender un poco sobre el tema, debemos dar a conocer; qué significa la logística inversa, que según Angulo (2003), “el conjunto de actividades logísticas de recoger, desmontar y procesar el producto usado, partes de productos o materiales con vistas a maximizar el aprovechamiento de su valor y en general su uso sostenible” (p. 45). Igualmente, para los Grupos PILOT y REVLOG (1998), pertenecientes a Estados Unidos y Europa respectivamente, enfatizan que la logística inversa es el “proceso de planificación, implantación y control eficiente del flujo efectivo de costes y almacenaje de materiales, inventarios en curso y productos terminados, con el fin de recuperar valor o asegurar su correcta eliminación” (p. 27).
Por ende, se la puede definir como la reutilización de productos basados en la recogida, desmontaje y procesado que cumplieron en su mayoría su vida útil, cosa que podemos ligarla con la tendencia de las empresas hacia el cuidado y concientización del medio ambiente, ya que su concepto principal está relacionado con el reciclaje.
Así que para que funcione este tipo de logística en las organizaciones, esta debe seguir varios pasos, que según Berroterán (2014), está compuesto por “un conjunto de procesos que tratan de alcanzar los objetivos propuestos utilizando los recursos de la empresa y elementos involucrados en la cadena de suministros” (p. 89). De allí, que se puede señalar que los procesos serían: recolección, inspección, selección, clasificación, almacenamiento, transporte y transformación o tratamiento de los productos recuperados y residuos peligrosos. Entre estos procesos se pueden identificar aquellos de generación de valor que están involucrados en la transformación física de los materiales y otros de apoyo que no están involucrados en la transformación pero constituyen un elemento fundamental como el transporte, almacenamiento y tecnologías de información y comunicación.
En lo que respecta, a la cadena de suministros en la logística inversa, la cual fue un problema en sus inicios, debido al desconocimiento y falta de experiencia en el tema, pero con el transcurrir del tiempo se ha convertido en una fuente de ventaja competitiva, donde esta puede mejorar y diferenciar la imagen empresarial en el mercado al elaborar o suministrar productos y servicios verdes o amigables con el medio ambiente. Según Sarkis (2003), enfatiza que la cadena de suministros es “un sistema que incluye las compras, la logística de entrada y salida, la fabricación, la distribución y la logística inversa” (p. 62). Por lo tanto, esta incluye todas las actividades asociadas al flujo de transformación de las materias primas en mercancías hacia el consumidor final, sea quien sea ese consumidor y sea como sea esa mercancía que pasa a convertirse en materia prima en la logística inversa, así como los flujos de información asociados.
Así que esta preocupación dentro de las empresas se ha globalizado, ocasionando efectos en todas sus fases, desde la extracción de las materias primas hasta la reutilización de productos reciclados, de manera que dicho residuo en cualquier industria puede ser utilizado como materia prima de otra industria distinta, reduciendo así el impacto sobre el entorno. Igualmente, las empresas están conscientes que debido a la incorporación de los aspectos ambientales, se ha provocado una mayor complejidad en su gestión, en donde esta influye en mayor o menor medida en todas las áreas funcionales de la organización, por lo que esta se distribuye en toda la cadena de suministro, que va desde las materias primas hasta el consumidor final del producto. Es por ello, que dentro de la gestión en la cadena de suministros se puede observar un modelo para señalar los flujos que la empresa debe seguir para conseguir sea la satisfacción del cliente, valor, productividad o ventaja competitiva.

Fuente: Mentzer et al. (2004)
Por tanto, en las empresas al seguir el modelo de gestión, se debe tomar en consideración cinco componentes claves, las cuales serían:
- Adquisición del producto: El producto usado debe ser recuperado.
- Logística reversa: Una vez que están recogidos los productos usados, se transportan a un lugar de la instalación para su inspección, clasificación y disposición.
- Inspección y Disposición: Se prueban, clasifican y se califican los productos devueltos. Estas se realizan para recuperar el mayor volumen posible de los mismos. Aquí se pueden tomar algunos para su reacondicionamiento y otros se pueden vender como desecho o reciclaje.
- Reacondicionamiento: Algunos pueden refabricarse o acondicionar.
- Distribución y ventas: Estos últimos, pueden venderse en el mercado secundario donde los clientes no están dispuestos a adquirir un producto nuevo.
Con lo antes expuesto, se puede observar que la reducción de los costos operativos se hacen notorios en las organizaciones que la practican, produciendo beneficios dentro de la logística inversa, que según Ballou (2004), señala: (a) La recuperación del valor de los materiales y los componentes; (b) La recuperación del valor de la mano de obra; (c) Evita los costos de disposición; (d) Se reduce el riesgo por obsolescencia a través de retornos oportunos; (e) Menos producción nueva de partes para repuestos; (f) Reducción de retornos y del riesgo de responsabilidades legales; (g) Reducción del impacto ambiental; (h) Cumplimiento de la legislación vigente en lo que respecta a la seguridad ambiental; (i) Recuperación más confiable de productos defectuosos. Esto implica también un cambio en el servicio o mercado, en donde el servicio de retorno mejora la satisfacción del cliente y se ve una reducción del tiempo de investigación y desarrollo (tiempo de introducción al mercado). Esto hará que se incremente la disponiblidad de partes de repuestos, la retroalimentación oportuna a través de recuperación temprana y la mejora en la calidad del producto a través de la reingeniería.
Para finalizar, se puede señalar que la importancia de la logística inversa es vital en la vida empresarial, ya que ésta encontró una manera de cumplir con las leyes ambientales sin que generara pérdidas financieras a la organización; ya que las leyes ambientales, exigen a las empresas la recuperación de sus productos y hacerse cargo de su tratamiento. Logrando con ello, un aumento en la conciencia medioambiental tanto en la empresa como en los consumidores. Igualmente, esta logística sorprendió a muchas empresas la cual ha podido optimizar sus artículos, recuperar y reutilizar otros y fabricar productos que puedan ser reciclados y reutilizados como materia prima de otros subproductos.
Todo ello producido una gran influencia no solo en el ámbito económico sino también sobre los componentes de la cadena de suministros de la organización, debido a que para que la empresa pueda manejar de forma efectiva su proceso productivo debe incorporar elementos de flujo inverso de material, manejo de materiales de desecho y devoluciones y esto e determinará en la clasificación del producto y en la etapa en que entra el material a la cadena de suministro.
«Perez Yeferson»
Referencias:
Angulo, J.C. (2003). Logística Inversa y el Impacto Ambiental. Monografía.
Ballou, R. (2004). Logística, administración de la cadena de suministro. Cuarta edición. México: Prentice Hall.
Berroterán, E. (2014). Procesos involucrados en la Logística Inversa. Primera edición. México: Pirámide.
Grupo PILOT y Grupo REVLOG (1998). Avoiding the seven deadly sins of reverse logistics. Primer Foro Internacional. Intervención de los dos grupos. Expositor Stock R.J. Barcelona.
Mentzer, J.; DeWitt, W.; Keebler, J.; Min, S. (2004). Defining supply chain management. Journal of Business Logistics. Vol. 22. N° 2.
Sarkis, J. (2003). A strategic decisión framewok for Green supply chain management. Journal of Cleaner Production. Vol. 11. N° 4.
